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Fuente: ITAR-TASS

Sale a la luz pública controvertida biblioteca judía

Más de 2.000 libros de la biblioteca de Schneerson han llegado al Museo Judío de la Tolerancia de Moscú. Esta biblioteca ha sido durante décadas objeto de disputas tanto por parte de las comunidades judías en Rusia y Estados Unidos como entre los dos países. Ahora, esta cuestión sale del punto muerto en que se encontraba.

Los ejemplares de la colección de la biblioteca de Schneerson, según el doctor Uri Gershovich, director del centro de investigación del Museo Judío de Moscú, son libros sagrados: “En esta cuestión, la importancia no reside en el valor económico de los libros, sino en el hecho de traspasarlos a la comunidad”. No es de extrañar que a finales de los años 80, justo tras la caída del telón de acero, la organización Jabad Lubavich, con sede en Brooklyn, Nueva York, comenzara a exigir la devolución de la biblioteca.

A partir de ese momento comenzó una auténtica batalla por la colección. En 1998 el presidente estadounidense Bill Clinton solicitó al primer ministro ruso que la biblioteca fuera devuelta. En 2005 los senadores y congresistas norteamericanos firmaron una carta dirigida a Vladímir Putin con la misma petición. Y en 2006 varios rabinos de Jabad presentaron una demanda en el Tribunal Federal de Washington.

La cuestión tuvo mayor repercusión debido a que miles de libros habían pasado décadas aislados en almacenes apartados de la Biblioteca Estatal de Rusia, inaccesibles para el público general o el uso científico. Hasta la reciente apertura de estos almacenes no se sabía qué libros formaban parte de la biblioteca de Schneerson y cuáles no, los ejemplares no estaban catalogados y se almacenaban mezclados con libros religiosos judíos de otras colecciones. Estados Unidos aseguraba que la biblioteca estaba compuesta por unos 15.000 libros, mientras que Rusia mencionaba una cifra muy inferior.

“En el museo se ha creado un departamento especial junto con la Biblioteca Estatal de Rusia, – comenta para Rusia Hoy Uri Gershovich. – Los libros están siendo digitalizados en la Biblioteca, después de lo cual son enviados al museo. Todos los visitantes tienen acceso a ellos. Además, ya están siendo utilizados para la investigación, tenemos a dos estudiantes escribiendo sus trabajos de final de curso sobre materiales de esta colección”. Se espera que en 2014 la colección, formada por alrededor de 4.500 tomos, haya sido trasladada por completo al museo.

En marzo se hizo pública la decisión de traspasar la biblioteca a la comunidad judía de Rusia. Mijaíl Shvidkói, representante especial del presidente ruso para la cooperación cultural internacional, declaró: “Aquí, en Rusia, hay una comunidad judía jasídica y vamos a traspasarle estos libros. La gente de la comunidad sabe apreciarlos y valorarlos. Y puesto que en Rusia hay judíos jasídicos, son ellos los que deben disponer de los libros en cuestión”.

No obstante, en el aspecto jurídico las cosas siguen como estaban, ya que la colección continúa siendo propiedad de la Biblioteca Estatal. “Únicamente cambiará su ubicación, – aclara a Rusia Hoy Baruch Gorin, director del departamento de relaciones públicas de la Federación de Comunidades Judías de Rusia, – se trata de un préstamo de los libros al museo, pero el propietario no cambiará”.

Gorin señala que los demandantes todavía no están satisfechos con esta decisión, aunque las disputas entre propietarios son otro asunto. “Nuestro trabajo es facilitar el acceso a los libros para la investigación y conservar la integridad de la colección”.

El 16 de enero de este año, un tribunal del Distrito de Columbia (EE UU) impuso al Gobierno ruso una multa de 50.000 dólares diarios hasta que no traspase a Jabad Lubavitch la Biblioteca Schneerson.

Por su parte, el ministerio de Asuntos Exteriores ruso calificó la decisión del tribunal estadounidense de ilegal, y recomendó al ministerio de Cultura ruso y a la Biblioteca Estatal de Rusia que cobren a la Biblioteca del Congreso de EE UU una multa por los siete libros de esta colección que Moscú prestó temporalmente a Washington en el año 1994.

Fuente: Rusia hoy

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