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Con tan sólo 15 años, se ha convertido en la campeona más joven de las Olimpiadas de Invierno. Fuente: Ria Novosti

Yulia Lipnítskaya, la princesa del hielo

La patinadora rusa Yulia Lipnítskaya, que ha ganado en la prueba por equipos de patinaje artístico junto con la selección de Rusia en los Juegos Olímpicos de Sochi, se ha convertido en la campeona más joven de la historia de las Olimpiadas de Invierno. La deportista ha ganado este torneo a la edad de 15 años y 249 días.

Anteriormente, el récord pertenecía a la norteamericana Tara Lipinski, que ganó el oro en los Juegos de Nagano 1998 a la edad de 15 años y 255 días. La víspera de la inauguración de Sochi 2014, en una entrevista concedida al New York Times, esta señalaba que de Lipnítskaya se podía esperar cualquier sorpresa, sobre todo en el torneo individual, donde puede ganar el oro que todavía le falta a la selección de Rusia: el de patinaje femenino individual.

Primeros pasos

Yulia nació en Ekaterimburgo y comenzó a dedicarse al patinaje artístico a los cuatro años.

La próxima competición, el torneo individual, se celebra los próximos días 19 y 20 de febrero. Para poder quitarse de encima la euforia de la primera medalla de oro, ocultarse de las miradas de admiración y poder entrenar tranquila, Yulia y su entrenadora volvieron el 10 de febrero a Moscú, donde tiene toda la pista a su disposición.

Pero allí no iba a tener demasiadas posibilidades, por lo que en 2009 se trasladó a Moscú para entrenar con la joven especialista Eteri Tutberidze.

Lipnítskaya recuerda que estaba dispuesta a dejarlo todo si la aceptaba y a seguir siendo una chica normal si Tutberidze no se fijaba en ella. Pero la entrenadora la aceptó en su grupo: en seguida vio que de Yulia podía nacer una auténtica campeona.

En la temporada 2011-2012 Lipnítskaya ganó todos los torneos juveniles en los que participó, incluida la final del Grand Prix y el Campeonato del Mundo. Al año siguiente ganó dos etapas del Grand Prix senior, pero se vio obligada a abandonar la final tras sufrir una leve conmoción cerebral y una lesión en la barbilla durante un entrenamiento.

Edad de cambios

En ese mismo momento, en 2012, Lipnítskaya comenzó a tener problemas debidos a la adolescencia: aumentó en altura y peso.

La primera entrenadora de Yulia, Elena Levkovets, recuerda que el año pasado la deportista quiso incluso retirarse: “No entendía lo que le estaba sucediendo, dónde poner las manos o los pies. En los entrenamientos no le salía nada bien”.

Quién podría pensar que esta frágil muchacha lucha contra el sobrepeso cada día. Tutberidze no deja de admirar la tenacidad de su pupila, a quien en la escuela de patinaje la llaman tánchik (diminutivo de la palabra tank, que significa ‘tanque’):

“En toda mi carrera como entrenadora nunca me he encontrado nada igual: no puede comer prácticamente nada. Cuando necesita bajar de peso únicamente come celulosa en polvo, que le da energía. Pero ella lo lleva bien, gracias a Dios. Tiene un carácter muy fuerte”.

Ni un día de descanso

Al observar las actuaciones de Lipnítskaya parece que todas esas impresionantes rotaciones, completamente verticales y por las que siempre recibe las más altas calificaciones, no le cuestan ningún trabajo. Sin embargo, en la vida deportiva de Lipnístakaya no todo es tan fácil.

“Si ustedes supieran cuánto tengo que trabajar en los estiramientos… Si dejara de trabajar en ello apenas un par de días, me volvería de madera. Los músculos dejarían de hacerme caso”, comenta Yulia entre suspiros.

Yulia es muy perfeccionista. En ocasiones puede mostrarse desconforme incluso con un torneo que ha ganado. Así sucedió tras su segunda actuación en las Olimpiadas: “Los saltos no eran muy buenos y la última rotación no me salió del todo bien. Todavía no sé perdonarme los errores, es posible que con la experiencia pueda llegar a sonreír, como Carolina Kostner, incluso después de una caída en el campeonato de Europa”.

Tutberidze está de acuerdo con su pupila: “Todavía tenemos cosas que trabajar. Yulia se puso muy nerviosa hacia la mitad del programa. Pero esto es algo normal, no es una marioneta. Sacaremos las conclusiones adecuadas de estas actuaciones y corregiremos todos los errores para la próxima competición”.

Las rivales

Las rivales de Lipnítskaya pueden presumir de una larga experiencia y de medallas.

Entre ellas figura la campeona del mundo en 2012, cinco veces campeona de Europa, la italiana Carolina Kostner, y la ganadora de la medalla de plata en las Olimpiadas de Invierno de 2010 y dos veces campeona del mundo (2008 y 2010), la japonesa Mao Asada, a quienes la rusa ya ha ganado en el torneo por equipos.

También competirá por el oro la coreana Kim Yu-Na, campeona olímpica en Vancouver y dos veces campeona del mundo. Y, finalmente, la rusa Adelina Sótnikova, que subió al podio junto con Lipnítskaya en el campeonato de Europa en 2014.

Aunque, en esta ocasión, estas patinadoras difícilmente recibirán un gran apoyo de las gradas.

“Me han advertido muchas veces de que el público gritará y que incluso no oiré la música. Y que esto pasará en el entrenamiento, en todas partes y siempre. En principio estaba preparada para esto. Pero no creí que sería tan ruidoso. Gracias a Dios, esto me ayudó, – recuerda Yulia. – Lo importante es estar bien preparada y sentirme cómoda sobre el hielo, que está en buenas condiciones, se quiebra muy poco. En el futuro seguiré esforzándome por hacer bien mi trabajo. Y hasta que no acabe toda la competición no me podré sentir una campeona olímpica”.

Fuente: Rusia hoy

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